BLW y el aprendizaje del bebé.





Se cree mucha gente que cuando el bebé llega a cierta edad en la que se dedica a hacer cosas poco correctas (como tirar objetos al suelo o ensuciarse con la comida cuando ya no tiene hambre), se trata de conductas que hay que corregir. Nada más lejos de la realidad.

Cuando el bebé tira algo al suelo, se lo devolvemos y vuelve a tirarlo, no está haciendo algo malo o reprobable. Es cierto que nos cansa y que siempre llegará a un punto en que le avisaremos de que si lo vuelve a tirar ya no lo recogeremos y se quedará sin el juguete en cuestión. Pero lo cierto es que el bebé, haya o no comprendido esta “amenaza”, volverá a tirarlo para cumplir su objetivo principal.

¿Y cuál es este objetivo? Pues simplemente experimentar, aprender, estudiar el ruido que hace cada objeto, lo que tarda en llegar al suelo. Se trata de un aprendizaje completo, calcular y escuchar a la vez, educar el oído y comprender que cada cosa tiene un tiempo de caída y un sonido propio y especial. Todo ello no tiene precio, ya que si en edades futuras pagaremos altos costes por darle una educación completa a esta edad es tan barato como recoger el juguete y dejar que siga aprendiendo al tirarlo. O darle otro diferente, que sin duda será una alegría para el bebé poder aprender algo nuevo.

Y eso mismo ocurre con el BLW y la comida que tira el bebé al suelo. Es desesperante porque es casi un crimen, con el hambre que hay en el mundo, que el bebé tire la comida que con tanto cariño le hemos preparado. Pero no debe desesperarnos, pues es una etapa que pasa y además está justificado esa poco correcta conducta por el aprendizaje que supone.

Si bien no es necesario darle comida cuando se dedica a tirarla, y será sin duda mejor darle una cuchara de madera o algún objeto de plástico que no sea tan traumático que caiga al suelo, la realidad es que en esta fase del baby led weaning el bebé está aprendiendo como si de un mba internacional se tratara y no debe escandalizarnos el comportamiento tan poco correcto (sobre todo para las abuelas y otros familiares, que se escandalizarán al ver lo sucio que acaba el suelo).






1 Comentario

  1. Es un método muy bonito (y sucio, jeje), pero yo echaría de menos el “aquí viene el avióoooon”.

    ¡Un saludo!

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